Sobre el décimo tercer aniversario de la Comisión de la Verdad y el caso Accomarca

El Partido Descentralista Fuerza Social se solidariza con los deudos de las sesenta y un personas asesinadas por un escuadrón del Ejército Peruano en 1985 en la localidad de Accomarca. Asimismo exige a las autoridades judiciales que ejecuten las sanciones penales emitidas y que no cesen en la búsqueda de los fugitivos de la barbarie perpetrada.

Veintitrés de las personas ejecutadas eran niños según la información que se relata en el Proceso Judicial que se pudo generar a raíz de las investigaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional (CVR). Los peruanos asesinados fueron previamente torturados y las mujeres violadas para después ser acribillados y sus cuerpos destrozados por granadas de guerra. Estos horrorosos datos se han podido conocer por lo señalado y acreditado en el Proceso Judicial y previamente por las investigaciones preliminares de la CVR. No es casual, como en otros casos, como el de Putis, que el desprecio por la vida humana se haya concentrado en las poblaciones de nuestras serranías, campesinos y quechua hablantes que literalmente no existían para el Estado Peruano, que estaban condenados a la pobreza absoluta ante la indiferencia del “Perú oficial” que incluía los Partidos Políticos, salvo honrosas excepciones.

La justicia que ha condenado a veinticinco años de prisión no solamente a los autores materiales sino también a quienes ejercieron autoría mediata (mandos del ejército) llega después de 31 años y luego de un  tortuoso proceso judicial de cinco años que no hubiera sido posible sin las investigaciones de la CVR y sin la defensa de instituciones protectoras de los derechos humanos como el Instituto de Defensa Legal a quien el abogado y profesor Carlos Rivera representa. El tiempo transcurrido, la manera como el Proceso se ha dilatado, las interminables horas de espera de los familiares da cuenta que se mantiene el estigma para los más desprotegidos de nuestra sociedad y expresa muestras subyacentes de discriminación, racismo y mentalidad colonial.

Este proceso de guerra interna recién viene siendo conocido en su indescriptible dimensión, en cuanto al horror alcanzado, pese a las poderosas voces que pretenden silenciar el Informe de la CVR. Es labor del Estado difundirlo, explicar los hechos, las causas, que llevaron a nuestro país a un desangramiento superior al de la Guerra con Chile.

Es fundamental saber que el principal violador de Derechos Humanos, según la CVR, fue Sendero Luminoso, cuyas prácticas y formas, expresaban el absoluto desprecio a la vida humana, por lo que nuestro Partido condena con igual firmeza las acciones de este grupo genocida, como, por ejemplo, su expresión sanguinaria en Lucanamarca donde mataron a decenas de hermanos campesinos. El Estado Peruano, en muchas ocasiones, respondió con similar desprecio a las poblaciones campesinas que estaban en medio de la barbarie.

Un pueblo que no conoce su pasado, por más doloroso y terrible que este sea, está condenado a repetir los errores de sus historia reciente. Refirmamos nuestro compromiso con la Paz, con la justicia social, y con una sociedad más equitativa y con las mismas oportunidades para todos.

8 de setiembre de 2016

Comité Ejecutivo Nacional

Partido descentralista Fuerza Social

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