Lecciones de Manchay

Gustavo Guerra-García

Escribe Gustavo Guerra-García

Las protestas en Manchay han sido causadas principalmente por una insuficiente comunicación. La gestión amarilla no tuvo operadores políticos y tampoco comunicadores en la zona. Por ello, no hubo prevención ni diálogo. Es obvio que el conflicto en su forma más violenta estuvo liderado por los empresarios, choferes y propietarios de las unidades de las rutas que debían reestructurarse. Los choferes de esas rutas que viven en Manchay recibieron la solidaridad de sus familias y del entorno de Manchay.

En este sentido, los concesionarios también tienen responsabilidad, pues siempre es importante incorporar a las planillas de los consorcios ganadores a los choferes de las rutas que se van a reestructurar, sobre todo si se trata de una zona de bajos ingresos y, por tanto, de una población más sensible a cambios. Pero también Protransporte debería poner especial atención en los choferes de las rutas que se reestructuran y preparar con tiempo sus programas de reconversión y reinserción laboral. Para eso hay fondos en un Proyecto de Inversión Pública que obtuvo viabilidad en enero del 2014, así que esa falla no puede ser un tema de recursos.

Manchay

Un segundo tema a resolver es el de los viajes cortos. En realidad, desde la puerta de Manchay por la avenida principal del Manchay hasta las profundidades de dicha zona se podrían haber mantenido rutas reestructuradas que cobren 50 centavos, como lo hicimos en el Rímac en la zona norte del corredor Tacna-Garcilazo-Arequipa, en donde coexisten rutas de tramos cortos que se han alargado a diferentes zonas del Rímac con la operación de la ruta troncal. El diseño operacional del corredor es correcto, pero siempre se requieren ajustes a la realidad social.

Un tercer tema son las conexiones entre las empresas cuyas rutas tienen un origen mafioso (principalmente del Callao operando en Lima) y el conflicto en Manchay. Es obvio que una parte de los incentivos para protestar de forma violenta es asustar a la gestión actual de la MML para desincentivarlos a reestructurar el corredor Javier Prado-La Marina-Faucett.

Y esto es importante porque la avenida Javier Prado será el lugar en donde ocurra la batalla decisiva de la reforma del transporte. Si la MML logra sacar a las Oriones de dicha avenida, cortará la fuente principal de recursos (son 70 rutas del Callao en Javier Prado) de los que se oponen por razones subalternas a la reforma. El resto de la implementación de la reforma será de bajada si el alcalde Castañeda tiene éxito en el Corredor Javier Prado-La Marina-Faucett. En este sentido, quizás lo mejor sea que Protransporte se concentre en la troncal de Javier Prado y no se desgaste en conflictos provenientes de batallas menores, en donde la alianza de los empresarios cascarones del Callao, con otros afectados, puedan exacerbar los conflictos más allá de lo razonable. Toda la ciudadanía debe exigir que se culmine con la implementación de la troncal del corredor de Javier Prado y apoyar a la actual administración en esta batalla que es de todos. Si se puede.

(publicado en exitosa el 10/02/2016)

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